Virgen de los 33



LA VIRGEN DE LOS TREINTA Y TRES | Historia de la Virgen

Su figura, nombre e historia, forman parte del imaginario del pueblo uruguayo, su Santuario integra nuestro Patrimonio Nacional. Es la Patrona de nuestro país y un símbolo qué, en su permanencia, solidifica los orígenes culturales, raciales e históricos del Uruguay.
 
Su talla data del siglo XVIII por los guaraníes y fue confiada a Antonio Díaz, indio de Santo Domingo de Soriano, de quién recibió su primera capilla en el Pintado.
 
Fundadora de la Villa de San Fernando de la Florida en 1825, vio a pie a los Treinta y Tres Orientales con la bandera tricolor, al gobierno provisorio y a la asamblea que declara nuestra independencia.
 
Fue honrada a lo largo del tiempo con distintas coronas, una obsequiada por Manuel Oribe y otra con alhajas de las mujeres orientales.
 
1. ORIGEN DE LA DEVOCION
 
El origen de esta advocación de la Virgen de los Treinta y Tres está ligado a la gesta libertadora de los próceres Uruguayos. La devoción no tuvo en su origen ningún acontecimiento extraordinario, ninguna señal que va más allá del orden natural de las cosas. Está sí originada en un consenso popular, en un sentido de fe. En efecto, en el primer cuarto del siglo pasado, se había extendido por todo el territorio de la Banda Oriental un ansia de libertad, recogido por José Artigas quien, al encararlo en su ideario, en su acción de caudillo rural y en la primera organización política que dio a estas provincias, se convirtió en el "Protector de los Pueblos Libres". Se pueden señalar tres aspectos de la gesta artiguista, que recogen esta ansia de libertad existente y  le da base doctrinaria y organizativa. 
a. El Éxodo de 1811, donde todo el pueblo, frustrado en sus expectativas de libertad, prefiere dejar sus casas y campos y marchar detrás de su jefe para realizar con él una experiencia de independencia única en América: "ellos se creyeron un pueblo libre, con la soberanía consiguiente", diría Artigas explicando este fenómeno.
b. El Congreso de 1813, donde los diputados de cada departamento van a echar las bases de la independencia de estas provincias. Artigas da su célebres "instrucciones" asentando su doctrina de libertad y federación.
c. El corto (1815), pero efectivo gobierno de Artigas, que no descuida ningún aspecto importante para la vida libre y digna de un pueblo: reforma agraria, comercio, navegación, instrucción, salud pública, atención religiosa.

El pueblo vivió esa experiencia exaltante que sería truncada por la traición "de los malos españoles y peores americanos", como dirá el mismo Artigas. Artigas se retiró a la patria hermana del Paraguay, donde pasó en el silencio 30 años. Pero sus ideas quedaron. 
En 1825 son retomadas en la Cruzada Libertadora, por los Treinta y Tres Orientales. Estos se reúnen en Florida, donde realizan la Asamblea de la Independencia Nacional. En la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclaman, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. Fue entonces que llevaron ante la pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, sus ansias de libertad.
 
2. RESEÑA HISTORICA
 
Dentro de la historia de la Iglesia en Florida, cabe señalar tres hechos importantes:

1. Con antelación a la fundación de la ciudad la presencia de la Compañía de Jesús con la obra de las famosas Misiones Jesuíticas. En ellas se dio a los pueblos que las comprendían (Norte actual Uruguay) una conformación social de tipo corporativista donde se atendían los distintos aspectos de la cultura y vida del pueblo: educación, trabajo, música, y aún escultura; precisamente la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres está hecha en cedro paraguayo, y de acuerdo al estilo y características de la misma se cree haya sido tallada en las Misiones Jesuíticas. A 20 kms de la ciudad de Florida se conserva la estancia de la Calera, donde los jesuitas tuvieron un gran establecimiento rural de cría y faena de ganado y saladero, en la rinconada del río Santa Lucía y el arroyo Arias.

2. El segundo hecho es la fundación de Florida. Dadas las peripecias en que vivía el antiguo poblado del Pintado, en una sierra pedregosa, el cura Santiago Figueredo logra del superior gobierno se le ceda un lugar más seguro y fecundo en las costas del río Santa Lucía, y allí funda la actual ciudad de Florida.

3. Y el tercer hecho es en 1825, cuando se reúne la Asamblea de la Florida que redacta el Acta de la Declaratoria de la Independencia Nacional, presidida por el Pbro. Juan Francisco Larrobla. En ese contexto cultural e histórico resultó espontánea la visita de los asambleistas de Florida a la Virgen María venerada en un rancho contiguo al rancho de la Asamblea. Desde entonces aquella imagen de María, comienza a llamarse popularmente la "VIRGEN DE LOS TREINTA Y TRES”.
 
Señalar algunos DOCUMENTOS que afianzan esta devoción a lo largo de la historia del pueblo uruguayo.
 
1. La corona de oro regalada por el general Manuel Oribe, segundo jefe de los Treinta y Tres.
En 1857, el general don Manuel Oribe, regaló a la Virgen de Florida una corona de oro, en acción de gracias por haberse salvado, él y su familia, en un naufragio. Él decía que a la Virgen de los Treinta y Tres debía esta gracia, y que siempre se encomendaba a ella.
El Gral. Oribe vivía en la Unión (Montevideo), y pidió a Don Felipe Irurreta de Florida, de quien era amigo, la medida de la cabezita de la Virgencita de los Treinta y Tres. La corona fue entregada más tarde al Cura Vicario Pbro. Majesté.
 
2. La placa colocada por mons. Mariano Soler.
En 1894 mons. Soler, primer Arzobispo de Montevideo, ordenó colocar ante el nicho que guardaba la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres en la Catedral de Florida, una placa de mármol que dice textualmente refiriéndose a la imagen de la Virgencita: "Ante ella los Treinta y Tres inclinaron su bandera e invocáronla también los convencionales de la independencia".
 
"PATRONA DEL URUGUAY"

  

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